¿Cuanto tiempo hacía exactamente que no llorabas en la oscuridad tenue de tu habitación?
Ya habías olvidado como era esa sensación incomoda de empapar la almohada y a la vez
abrazarla buscando en ella un consuelo que ahora mismo nadie puede darte.
. . Es verdad que estas aprendiendo a ser fuerte, pero todos nos sentimos vulnerables ante ciertas situaciones.
Mírate, estas feísima con esos churretes.
Pero tienes los ojos más bonitos que nunca, y transmites tanta fragilidad que parece que vas a partirte en mil cachitos de un momento a otro.
Ven, siéntate a mi lado.
¿Alguna vez te he dicho cuanto vales? Pues por milésima vez; vales demasiado.
Demasiado para todas aquellas personas que no quieran ver mas allá de tus tontos defectos.
Demasiado corazón para este mundo de hierro.
Demasiado sentimiento en el alma. Y ahora mismo, la mejor sonrisa.
. El pasado nos asusta a todos, pero la mejor manera no es huir, sino aprender a convivir con el . .
Deja pasar el tiempo, y un día descubrirás que mirar hacia atrás habrá dejado de doler.
Ahora dale la vuelta a la almohada y duerme.