- Dime una cosa, ¿todavía me quieres?
- Realmente, quieres hablar de lo que te quise y te quiero?
-Sí, lo necesito.
-No creo que sea fácil de describir y menos con palabras, primero porque realmente no se lo que sentí, aún así, seguro, que realmente, hubo algo; todavía, me resulta difícil pensar en ti sin que un halo de rabia o impotencia me recorra entera o sin que tu imagen, sobre mi, encima del escritorio besándome me haga perder el control… Pero no, no eres tu, en realidad quiero a ... tu ya sabes quien es, y me resulta raro, había soñado tantas veces con ir contigo al baile desde que tenía 12 años... pero no, no eres tu y ahora estoy segura, prácticamente convencida de que le quiero a el.
-Lo dices como si lo hubieras dudado
-(Solo el podía darse cuenta de que me había parado a pensarlo media milésima de segundo) Eso es porque nunca me he enamorado de nadie, mejor dicho nunca me había enamorado de nadie.
-¿Ni siquiera de mí?
-No, supongo que fue algo predispuesto, tu eras el chico mas lindo de todos y con el que me llevaba peor, había días en los que te quería y otros, en cambio te quería matar... todo influyó.
-Es desalentador, pero si estas segura, supongo que tendré que dejarte ir, pero... prométeme una cosa.
-Lo que quieras.
-Prométeme que se lo dirás
-Pero...
-Por favor.
-Marc, el ya no me quiere, lo ha superado, entiéndeme, no tengo derecho a decírselo, a poner su mundo otra vez patas arriba, estoy harta de causar ese efecto en los hombres, se vuelven medio locos, ha sido así desde siempre, y todo por una cosa que alo mejor es un capricho.
-No, no lo ha superado, te quiere, alguien como tu no se olvida fácilmente, créeme...
-Lo siento de veras, no te lo mereces y lo he vuelto a hacer.
-No importa se me pasará, te lo prometo ..
